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666El prestigioso director de cine dialogó con “Radiorevista” sobre el proceso creativo y las motivaciones que lo llevaron a gestar la trilogía titulada “La Flor”. Este viernes, a las 20:15hs, se podrá ver la primera parte en nuestro Cine América (Llinas acompañará la proyección).

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El Pampero Cine y Piel de Lava presentarán la primera parte de la película “La Flor”, este viernes 18 de noviembre en el Cine América, provincia de Santa Fe, a las 20:15hs.

Luego de presentarse de manera sorpresiva en el Festi-Freak de La Plata y en el Cineclub Barrio Alegre de Trenque Lauquen, la película continuará su gira siguiendo el orden poco convencional y aventurero que la caracteriza. Se trata de la primera parte (de tres partes) de una película que se podrá ver completa entre el año 2017 y el año 2018.
“La Flor es un complejo narrativo integrado por seis narraciones independientes y sucesivas. El punto de unión entre ellas es que en cada una de dichas historias actúan las mismas cuatro actrices: Pilar Gamboa, Elisa Carricajo, Laura Paredes y Valeria Correa. El universo de dichas ficciones es radicalmente diferente de un episodio al otro; se busca esa diferencia extrema. Asimismo, los personajes que las cuatro actrices representan en cada uno de dichos relatos aspiran a la misma variedad.

Pilar Gamboa puede ser una hechicera en el primero, una cantante pop en el segundo, una espía muda en el tercero, la misma Pilar Gamboa en el cuarto, ser apenas un personaje secundario, casi invisible en el quinto y reaparecer como una cautiva escapada de los toldos en la pampa brava del siglo XIX en el sexto. Lo mismo con las demás. Cada una habrá de saltar de un universo ficcional al otro, como en un baile de máscaras.

El objetivo es doble: Por un lado, convertir a las actrices en máquinas de narrar; depositar en su cuerpo la obligación y la responsabilidad de dar cuenta de dichas ficciones, y provocar en nosotros, como gorgonas crueles, aquella willing suspensión of disbelief que tanto desvelaba a Coleridge. Pero además, que el salto de una ficción a otra nos revele, a la larga, los verdaderos rostros de esas mujeres. Así como Manet descubría a su modelo disfrazándola de torero aquí, o desnudándola entre la hierba allá, y esos sucesivos disfraces la revelaban, así La Flor aspira a operar con sus chicas. Que las distintas vicisitudes que atraviesen y que las distintas imágenes que pueblen constituya, finalmente, sus cuatro retratos”.