Alguien mA?s que la suma de dos

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1111El director Tom Hooper regresa a la pantalla junto al actor Eddie Redmayne, con una biopic sobre la vida de Lili Elbe, La chica Danesa.

 

La pelA?cula narra la historia del matrimonio de artistas plA?sticos Einar y Gerda Wegener, en la Dinamarca de los aA?os 20. Posando como modelo para su esposa, Einar deberA? ponerse ropa femenina, lo que provocarA? el despertar de un deseo que mantuvo escondido desde su temprana infancia: el anhelo de convertirse en mujer. La pelA?cula narra la progresiva transformaciA?n de Einar Wegener en Lili Elbe, la primera persona conocida en someterse a una operaciA?n de cambio de sexo. (SINOPSIS)

El arte y la vida

Al pensar en Dinamarca en la dA?cada del a??20, viene a mi mente Carl Dreyer y su contrato con la UFA alemana para rodar la pelA?cula Michael, una historia de amor entre hombres.

Teniendo presente que Dreyer filma aquella pelA?cula en 1924 en Alemania, pienso en Mary Wigman, la bailarina que durante las dA?cadas previas al nazismo, ayudA? a socavar y a problematizar las concepciones universalistas y esencialistas sobre a??la mujera??. El mismo arquetipo que se atreviA? a desafiar el matrimonio de Einar y Gerda Wegener. La operaciA?n de cambio de sexo de Einar/Lili fue realizada en 1930 en Dresden, el lugar donde Wigman dirigA?a su escuela y compaA?A?a de baile.

No es casual que los primeros acercamientos de Einar a su identidad como Lili sean en el vestuario del Teatro Real de Copenhague, entre los tules de las faldas de las bailarinas clA?sicas. Es sabido que el ballet romA?ntico fue el mejor ejemplo de la mirada masculina (male gaze), mirada del espectador hombre en tanto voyeur de la mujer reducida a mero objeto de deseo, una mujer sin posibilidades de ser sujeto deseante.

El ballet me lleva a pensar en una de sus contracaras, la vanguardia histA?rica en plena dA?cada del a??20, junto a sus fundamentos de valor: la fusiA?n del arte y de la vida; la lucha contra la instituciA?n arte. Vuelvo a Wigman y a la danza como lugar de desafA?o ideolA?gico. Me centro en la pintura, en el matrimonio Wegener, quienes tambiA?n a?? aunque de otro modo – desafiaron los conceptos naturalizados sobre a??la identidad femeninaa??.

Como primer paso, atacando las concepciones del espectador a travA?s de las pinturas de Gerda con su esposo como modelo femenina. Como segundo paso, y progresivamente, embistiendo contra los arquetipos de la sociedad en general, gracias a la vida artA?stica que supieron llevar. FusiA?n del arte y de la vida, que ayudA? a la transformaciA?n de Einar en la mujer de carne y hueso que anhelA? ser.

Esta pelA?cula trata, entre otras cosas, del arte ayudando a la materializaciA?n, en la vida cotidiana, de un deseo largamente desatendido. En palabras de Einar/Lili a Gerda, su esposa y retratista: a??Has ayudado a nacer a Lili. Ella siempre ha estado allA?. HabA?a estado esperandoa?? a??Me has dibujado mejor de lo que era. En lo que has dibujado me he convertido. Me hiciste mA?s hermosa, ahora me haces mA?s fuertea??

Sexualidades disidentes

Desde los credits, la voluntad del director es que nos detengamos en los ciclos de la naturaleza. Vemos planos generales y planos detalle de los fiordos de Vejle con sus A?rboles secos y las hierbas verdes que comienzan a ser agitadas por el viento. A continuaciA?n, vemos en plano detalle, un cuadro que representa los A?rboles deshojados del fiordo pintado por Einar Wegener.

Durante todo el film, tiene gran relevancia el uso de la sinestesia. Las miradas de Gerda, tan relevantes para ayudar a su esposo a convertirse en mujer, hacen del uso de los planos subjetivos una constante. Al retratar a un cliente, Gerda declara: a??Es difA?cil para un hombre ser mirado por una mujer. Las mujeres estA?n acostumbradas, pero para un hombre entregarse a la mirada fija de una mujer es perturbador. Aunque imagino, debe haber cierto placer una vez que cedesa??

Pero, sobre todo, se da relevancia a la mirada de Einar/Lili a travA?s del mencionado uso sistemA?tico de planos subjetivos en los que, a travA?s de sus ojos, vemos la gestualidad de distintas mujeres para aprender a a??ser ellasa??. Pero principalmente, este recurso rige para la auto-observaciA?n de Einar/Lili, directamente o a travA?s de superficies reflectantes como espejos o vidrios. Estas imA?genes pasarA?n de ser filmadas con planos desenfocados a obtener una completa nitidez conforme la protagonista se va afirmando en tanto fA?mina.

Con respecto a la sinestesia, tambiA?n es de destacar la importancia del tacto en este viaje identitario: sucesivos planos detalles nos muestran las manos de Einar/Lili tocando texturas de telas de distintas prendas de vestir femeninas.

EscenogrA?ficamente, es preciso destacar el uso reiterado, tanto en interiores como en exteriores, de sucesiones de aberturas que conforman pasillos y que tanto Lili como Gerda deben atravesar, funcionando a modo de metA?fora del camino recorrido para convertirse definitivamente en mujer, la una ; y, para alcanzar el A?xito artA?stico, la otra. Al final de esos pasillos, vemos una luz de gran intensidad, luz que podrA?a metaforizar una vida plena pero, tambiA?n, la muerte como posible consecuencia de la decisiA?n de ir hasta el final del camino en la persecuciA?n de un ideal.

Incesantemente se contrastan escenas de escasa iluminaciA?n con escenas de gran claridad sin sombras, iluminaciA?n que se harA? prevaleciente a medida que avance el film. El contraste tambiA?n se genera entre esos pasillos por el que avanzan los personajes y los planos que los encierran cubriA?ndolos de rejas, parteluces y marcos de ventanas.

Planos de rA?os con barcos y de fiordos con salida al mar en Dinamarca; arquitectura art nouveau en ParA?s; paisajes pintados por Einar/Lili mutando desde una naturaleza desA?rtica a un reverdecer primaveral. Todo aludiendo a los ciclos de la naturaleza que se harA?n tambiA?n presentes en el cuerpo en transformaciA?n de Einar/Lili a modo de sangre que fluye de su nariz y de calambres de vientre que reaparecen con la frecuencia del ciclo femenino.

La obra empieza y termina en otoA?o, en el mismo paisaje de los fiordos de Vejle, pero en un dA?a soleado, cerrando un ciclo del que vale la pena ser parte. Porque somos parte de la lucha identitaria y porque sigue siendo preciso reflexionar para desautomatizar nuestra mirada y, asA?, erradicar los binarismos reduccionistas y asfixiantes: hombre-mujer, homosexual-heterosexual, y asA?, ad infinitum y ad nA?useam.

PelA?culas como La chica danesa de Tom Hooper, y Una nueva amiga de FranA?ois Ozon, nos invitan a deconstruir los binarismos habituales para pensar las cuestiones de gA?nero, dando voz (y voto) a las sexualidades disidentes.

Auto: MarA?a Eugenia Chaia

 

Trailer:

https://www.youtube.com/watch?v=DPljjfpPq9E

Ficha tA?cnica:

TA?tulo: The Danish Girl.

AA?o: 2015.

DuraciA?n: 120 minutos.

PaA?s: Reino Unido.

DirecciA?n: Tom Hooper.

GuiA?n: Lucinda Coxon (Novela: David Ebershoff).

Reparto: Eddie Redmayne, Alicia Vikander. Matthias Schoenaerts, Amber Heard, Ben Whishaw, Sebastian Koch, Victoria Emslie, Adrian Schiller, Richard Dixon, Paul Kerry, Helen Evans, Michael Gade Thomsen, Alicia Woodhouse.