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Mustang, Belleza Salvaje, es uno de los cinco films nominados al premio Oscar a la mejor película de habla no inglesa. Se trata de la ópera prima de la directora de nacionalidad franco-turca, Deniz Gamze Ergüven. Este film se proyecta por estos días en el Cine América.1
En un pequeño pueblo de Turquía, cinco hermanas huérfanas de edades entre los 12 y los 16 años, terminan el ciclo lectivo en el colegio pupilo al que asisten y comienzan sus vacaciones de verano con juegos inocentes junto a sus compañeros entre las olas del Mar Negro. Sin embargo, la condición de la mujer en el país unida a sus aventuras, no tardarán en provocar rumores de inmoralidad entre los vecinos. Su abuela y su tío, deciden hacerse cargo del asunto: prepararlas y precipitarlas hacia su destino de futuras esposas.

Una Mujercitas orientalista

Esta película llegó a nuestros cines laureada por ser una de las candidatas al Oscar a la mejor película extranjera. Es una de esas tantas historias sobre las privaciones a la libertad de la mujer en la religión musulmana. No puedo dejar de tener en cuenta que la película representa a Francia en la entrega de premios que se realizará en Hollywood ni que Francia está en plena cruzada contra el Islam. Tampoco, que la directora nació en Turquía y emigró con su familia a Francia durante su adolescencia.

Una vez que cuento con esta información y sabiendo, desde que soy pequeña, que la situación femenina en el mundo musulmán es inaceptable para cualquier ser humano criado en el Occidente cristiano y más aún para las mujeres dominadas por ese régimen y que no quieren aceptarlo para sus vidas (como tantas otras sí), tomo todo lo que se me contará con pinzas porque sé los intereses creados de Francia, y de tantos otros países hegemónicos, en demonizar al Islam. Y eso es lo que hace esta película, desde varios frentes.

En primer lugar, desde el punto de vista del guión. La historia de cinco muchachitas turcas, resulta una historia con varios puntos en común con el clásico de Louisa May Alcott, pudiéndose haber intitulado Una Mujercitas orientalista. Se trata de una historia adolescente que bajo una apariencia de ingenuidad, ingenuidad que no posee ideológicamente, no hace más que contrastar, al mejor estilo maniqueo del melodrama folletinesco, la hipóstasis del bien en las cinco jovencitas ingenuas y rebeldes con la hipóstasis del mal encarnada en casi “todos” los adultos que las rodean. Sus cegados parientes fundamentalistas, malvados y perversos adeptos a una régimen que los corrompe como seres humanos, pierden cualquier tipo de sensibilidad frente a la libertad y los deseos de las dulces jovencitas que, “naturalmente”, desde su “naturaleza” de seres humanos, no aceptan lo que la “cultura” les impone. “Ninguna” de ellas. (Mis comillas no son ingenuas).

Con respecto a los recursos de la puesta en escena, la película consta de una fotografía adecuada con respecto a lo que pretende contar. Es frecuente el uso de la cámara en mano y de primeros planos y planos detalle para sumergirnos en la intimidad de las cinco hermanas, haciendo que el espectador sienta en su propia carne lo que van sintiendo las protagonistas: el disfrute de los juegos adolescentes con sus jóvenes cuerpos en plena flor de la vida y, posteriormente, su encierro claustrofóbico, su depresión y su desesperación final.

Pero estos mismos recursos que sirven al nivel intimista de la narración, hacen también que el excesivo apego al universo adolescente de las protagonistas viviendo situaciones ya tantas veces vistas, den por resultado una historia pequeña, bastante infantil e inverosímil en sus aventuras. Un film sin recursos formales ni contenidistas adecuados al resto de los personajes y las subhistorias presentes en el relato.

No podría calificar a Mustang como una mala película, pero con seguridad, como una película del montón.

Autora: María Eugenia Chaia.

 

Título: Mustang.
Año: 2015.
Duración: 97 minutos.
País: Francia.
Dirección: Deniz Gamze Ergüven.
Guión: Deniz Gamze Ergüven, Alice Winocour.
Coproducción: Francia-Turquía-Alemania.