Ausencias y Aspiraciones

Share

pecesgatoLa directora mexicana Claudia Sainte-Luce, autora del film “Los insA?litos peces gatos”, ofrece en su primera pelA?cula una propuesta que depura el exceso de dramatismo en la recurrente temA?tica argumental enfermedad- familia. El film se puede ver hasta hoy en el Cine AmA?rica.

Organizar la muerte

Dos mujeres se conocen en la sala de internaciA?n de un hospital, la intranquilidad de una contrasta con el buen humor de la otra, sin corresponder necesariamente a sus respectivos diagnA?sticos.

 

Marta y Claudia comienzan una relaciA?n que en principio es pura intromisiA?n de las casualidades, pero que rA?pidamente serA? reconfigurado por ambas como una oportunidad vital para aliviar preocupaciones supremas.

 

Claudia, muchos aA?os menor que Marta, deambulaba sola en su rutina urbana: del trabajo a la casa, situaciA?n que indefinidamente se extendA?a en el transcurso de sus dA?as. La sumisiA?n infinita al tedio se quiebra cuando un fuerte dolor abdominal la lleva de urgencia a una guardia mA?dica en un hospital cercano.

 

Marta pareciera estar mA?s habituada al hecho de estar tendida en una cama de hospital, recibe la visita de sus hijos y es capaz en ese contexto de comenzar un diA?logo que supere el puro intercambio de diagnA?sticos y dolencias: a??-El apA?ndice no sirve para nadaa?? EstA?s sola?a??. Claudia no tiene visitas, en la ineficiente intimidad del cortinado que separa las dos camas se deja llevar por la intromisiA?n de esos extraA?os.

 

Desde ese momento se inicia entre las dos mujeres un vA?nculo que se alimentarA? necesariamente de lo arbitrariamente absurdo. Las dos reciben el alta al mismo tiempo, Claudia reciA?n operada camina sola de regreso a su casa cuando Marta y sus hijos la ven desde su auto y se ofrecen a llevarla hasta su casa. TambiA?n la invitan a comer.

 

En el transcurso de la pelA?cula las protagonistas trabajarA?n laboriosamente para transformar en familiar lo desconocido, volviendo ameno, aunque sin erradicarlo totalmente, el propio dolor. La compatibilidad de los deseos es el eje que mueve a todos los personajes: Marta advierte desde el principio que si muriera sus hijos quedarA?an solos. Claudia, aunque menos consciente, estA? igualmente tentada con la idea de convertirse de la noche a la maA?ana en madre o hermana mayor de esos chicos: a??Si yo pudiera cambiarA?a mi casa, mi familia, toda mi vidaa??.

 

La resignaciA?n como apertura

 

Suele enfatizarse en la condiciA?n negativa de la resignaciA?n, vinculA?ndola con el fracaso de la fuerza de voluntad o configurA?ndola en finales de aceptaciA?n apocalA?ptica: cuando ya no queda nada por hacer, solamente resta aceptarlo.

 

Sin embargo, existe un momento previo a esos extremos donde la resignaciA?n se desvincula del sentimiento dA?bil y posibilita contrariamente, formas vivas de ruptura y regeneraciA?n.

Tanto Claudia como Marta y sus hijos estA?n resignados en ese sentido, no combaten lo inevitable, son conscientes de su situaciA?n ante lo irreversible que somete la voluntad humana, pero lejos de aceptarlo como derrota de sus deseos, lo reconfiguran hacia una apertura, habilitando horizontes que parecA?an vedados.

 

Tal vez Marta no pueda permanecer con sus hijos ni Claudia recuperar una familia que nunca tuvo, pero la aceptaciA?n enfA?tica por parte de ellos de lo arbitrario como forma coherente, posibilitarA? seguramente una nueva configuraciA?n para sus vidas. Un acto de pura intuiciA?n.

 

MarA?a Eugenia Chaia y Fernando MuA?oz

 

TA?tulo original: Los insA?litos peces gato (2013)

AA?o: 2013

DuraciA?n: 89 minutos

PaA?s: MA?xico

Director Claudia Sainte- Luce.

GuiA?n: Claudia Sainte- Luce.

Reparto: Lisa Owen, Ximena Ayala, Sonia Franco.