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El talentoso flautista y saxofonista reflexionó sobre el exquisito quinteto que abrirá el ciclo “Lunes de Paraninfo” 2011. “Los cinco integrantes nos nutrimos de músicas muy distintas. Pero estas diferencias son como especias en una buena cocina; bien combinadas generan un sabor único”, remarcó el virtoso instrumentista.

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Gracias a una sugestiva combinación de tradiciones e innovaciones, de diversos géneros e improntas personales, los Lunes del Paraninfo se instalan, una vez más, entre lo más destacado de la agenda cultural santafesina. Este 2011, como el año pasado, el mes elegido para el ciclo es mayo. Cada recital está previsto para las 21. Es organizado por la Secretaría de Cultura de la Universidad Nacional del Litoral (UNL). Este lunes 2 de mayo, dando comienzo al ciclo, se presentará Puente Celeste, grupo de música instrumental y vocal que se formó en 1997. Las influencias musicales son variadísimas: desde el folklore argentino y el tango hasta el jazz y la música clásica del siglo XX.

_Me gustaría que me cuentes cuál es el espíritu de “Puente Celeste”.

 

_Este grupo se originó hace 10 años por una convocatoria del percusionista y compositor Santiago Vázquez. Él tenía un grupo que se llamaba Santiago Vázquez y Puente Celeste. Pero cuando convocó a la actual formación del grupo, nos propuso compartir la dirección musical, la propuesta estética y la autoría de los temas. A partir de ese momento, Puente Celeste se transformó en un grupo sin jefe y sin figuras estelares. Normalmente somos tres los integrantes del grupo que cantamos los temas. También, me gustaría detenerme en los instrumentos que tocan cada uno de los integrantes de la banda porque esto da una idea de los colores sonoros de nuestra propuesta. Santiago Vázquez es el encargado de la percusión, Luciano Dyzenchauz del contrabajo, Edgardo Cardozo de la guitarra y el requinto, y Lucas Nikotian del acordeón y el piano, y quien les habla, de los vientos. Puente Celeste es un grupo muy particular porque al no tener jefe toma influencias de los cinco integrantes. Todos somos muy respetuosos de las diferencias. Es más, nos alimentamos de ellas. Creo que la personalidad del grupo tiene que ver con las diferencias musicales que existen entre los integrantes.

 

_ ¿Podrías hacernos un recorrido pos los discos de “Puente Celeste?

 

_Nuestro primer disco se tituló “Pasando el mar”. Esta obra tiene dos formaciones. Una de ellas es con el pianista, tecladista y citarista, Alejandro Franov (un tipo muy talentoso y querido por nosotros), y luego ingresó Lucas Nikotian en su lugar. A este disco podríamos calificarlo como étnico porque tenía muchos sonidos del mundo. Esta obra tiene muchas citas sonoras a folklores lejanos a los de nuestras tierras. Luego llego “Mañana domingo”, que a mi entender es un disco “más criollo”. Si bien, nosotros no somos ni folkloristas, ni tangueros, “Mañana domingo” es un disco que tiene muchas influencias de las músicas de nuestro país. Y el tercer disco que hicimos con Puente Celeste, por ahora el último, se titula “Canciones”. Como su nombre lo indica, esta obra cuenta con la mayoría de temas cantados. Esta bueno ver el recorrido del grupo en los tres disco porque uno puedo ver claramente como fueron cambiando las propuestas del grupo y sus integrantes.

 

_ Imagino que en el concierto que brinden en el Paraninfo de la UNL vamos a poder viajar por estos tres discos.

 

_ Sí, vamos a tocar temas de todos los discos y algún tema nuevo también. Durante este 2011, estamos festejando los 10 años de vida de “Puente Celeste”. Y como siempre ocurre en nuestros conciertos, vamos a destinar un tiempo del espectáculo para las improvisaciones. Estos momentos del concierto son muy particulares porque rompen con la idea que trae el espectador. Nuestras improvisaciones no son al estilo del jazz, donde un grupo toca un tema e improvisa sobre el mismo, sino que nosotros irrumpimos con lo que se nos ocurre en el momento. Algo de esto apareció el disco “Mañana domingo”, donde había pequeñas obras improvisadas entre tema y tema. Nosotros denominamos a estos momentos como “generalas”; tiramos los dados y vemos que sale. Estas “generalas” le dan mucha frescura al concierto y sorprenden a todos los espectadores.

 

_Nos decías hace algunos segundos que el grupo tiene tres cantantes y uno de ellos sos vos. En tus otras propuestas musicales el canto no aparece. ¿Qué significó para vos cantar en “Puente Celeste”?

 

_Ocurre que en “Puente Celeste”, las canciones fueron y son importantes. Para mí fue una gran alegría comenzar a cantar. Yo soy el menos cantor de todos porque siempre fui instrumentista. Primero comencé haciendo coros y armonías atrás de Edgardo Cardozo y Santiago Vázquez. Luego me conecté con el placer de la palabra cantada, algo que tenía relegado.

 

_Es increíble, las posibilidades expresivas que permite un grupo como “Puente Celeste”.

 

_Sí, es cierto. Creo que la clave está en la diversidad de gustos musicales de cada uno de nosotros. Todos nos nutrimos de músicas muy distintas. Algunos tienen un paso más fuerte por el tango, otros por jazz, otros por el floklore, otros por el folklore del mundo. Realmente somos muy diferentes. Pero este grupo es como especias en una cocina; bien combinadas en la comida saben muy bien.

 

MIS DÚOS

 

_ Me gustaría hacer un repaso por tres experiencias musicales en dúo que te tuvieron como uno de los protagonistas. Comencemos por la experiencia más larga y prolífica en discos. Estoy hablando del dúo de música Klezmer que integras con César Lerner.

 

_ El año pasado editamos “Alef bet”, el quinto disco del proyecto de música Klezmer que tenemos con César Lerner. Para quien no conoce la música Klezmer, le cuento que se trata de la música del pueblo judío en la diáspora. No tiene que ver con el Estado de Israel. Este es un folklore que yo heredo directamente de mis abuelos. No sólo heredé esta música sino que también la elegí porque me gustó mucho. Lo que tiene de particular “Alef bet”, un dúo que ya tiene 30 años de edad y que recorrió el mundo, es que por primera vez la música Klezmer se une con otras músicas que nos gustan. En “Alef bet” hay una comunión de las distintas músicas que uno lleva consigo vertebradas por el Klezmer.

 

_ Ahora, me gustaría preguntarte sobre el dúo que integraste con Juan Falú, que dejó discos exquisitos como “Semitas”, por nombrar sólo uno. ¿Cómo fue el encuentro con el maestro Juan Falú?

 

_Nosotros tenemos un encuentro entrañable. Nosotros somos muy amigos desde hace muchos años y nos encontramos cada tantos años para hacer un disco. Hicimos dos discos (improvisaciones y Semitas). Al segundo le pusimos semitas porque el es descendiente de árabe y yo de judíos y nos parecía interesante celebrar este encuentro de culturas hermanas. Nosotros no sólo compartimos la música sino que también compartimos valores, comidas, nos juntamos con las familias. Seguramente, en algún momento, nos vamos a volver a encontrar con el flaco en un estudio y vamos a hacer otro disco. Hace unos meses fuimos a Tierra del Fuego juntos y dimos un concierto hermoso. Te cuento que para el mismo no habíamos ensayado. Nosotros nos encontramos, ponemos una lista de temas y le damos para adelante. La verdad es que este dúo funciona y con el dimos vueltas por el mundo y el país.

 

_Por último, me gustaría que reflexiones sobre el dúo que integraste con el guitarrista Quique Sinesi.

 

_Quique Sinesi, al igual que Juan Falú y César Lerner, es un hermano de caminos. Tengo mucha suerte de contar con estos dúos. Creo que estas experiencias perduran en el recuerdo de los melómanos porque se han grabado. Me resulta muy grato juntarme con estos músicos y construir el lenguaje musical que se arma con cada uno. Todos estos dúos tienen climas y repertorios muy distintos. Además, yo no tocó igual Juan Falú o con Quique Sinesi. Cada dúos tiene un impacto muy bello y particular en mí.